06.jpg
 

 

 

 

¡Qué gran verdad es la afirmación de  que los hombres somos prisioneros de nuestras obsesiones! Hace 25 años que comenzó mi aventura con el Valbanera. Desde entonces he dirigido  tres expediciones al  lugar en el que reposan sus restos, hundidos en las arenas movedizas del Caribe. En estos 25 años he dado conferencias, he hecho exposiciones, he participado en muchos programas en los medios de comunicación, he escrito artículos, cuentos, un libro monográfico sobre el tema y otros tres en los que el Valbanera  tiene un papel preponderante. He hablado con centenares de personas,  he conocido  a hijos y nietos de los tripulantes y pasajeros e incluso tuve el honor de pasar un día con un anciano increíble que viajó en el último viaje del Valbanera. He gestionado tres páginas webs y un perfil de FACEBOOK desde los que he podido haceros llegar, con mayor o menor fortuna,  la historia del naufragio del Valbanera. Y finalmente he investigado de forma exhaustiva el naufragio llegando a determinar incluso la fecha exacta del mismo con unas pocas horas de error, tal y como habréis podido comprobar en el programa de esta noche.

 

Pero ¿sabéis de lo que más orgulloso me siento? . De haber tenido la oportunidad de difundir a los cuatro vientos la historia de las personas que perdieron la vida en el naufragio del Valbanera. Veréis: el hecho de que la mayor parte de la población española no conozca la historia del Valbanera es algo a lo que ya estamos acostumbrados en este país nuestro tan dado al olvido  y al desconocimiento de nuestra historia. Sin embargo lo que es imperdonable es que nos  hayamos olvidado de las 500 personas que perdieron la vida en la peor tragedia de la historia de la navegación comercial española. Es como si hubieran tenido dos muertes en vez de una.

 

Esa es la razón por la que creo que el Valbanera y su trágico destino están  tan profundamente enraizados  en mi vida. Y os puedo asegurar una cosa. El viejo trasatlántico podrido me sigue llamando, me susurra desde los fondos de Half Moon Shoal, el Bajo de la Media Luna, en el cual  moran  los fantasmas olvidados de 500 españoles, casi todos ellos gente muy pobre, muy humilde.

 

 

 

Por esa razón voy a volver allí. Os anuncio oficialmente desde aquí que comenzamos a preparar la cuarta expedición española a los restos del Valbanera. ¿Para qué? Para recuperar la memoria de  aquellos que persiguiendo un sueño fueron tragados por el océano, el olvido y el tiempo. Un sueño que se rompió de la forma más cruel e injusta que os podáis imaginar. Todas aquellas personas perdieron la vida porque embarcaron en busca de cosas que se dan por supuestas en nuestra gris , egoísta e insulsa sociedad. Eran cosas tan simples como  una vida mejor, como  poder comer caliente todos los días,  o  que sus hijos tuvieran un porvenir.  Para ellos, tan miserables, tan pobres,  algo muy lejano,  casi una quimera. El Valbanera sí que fue el barco de los sueños rotos, de las ilusiones perdidas, del más cruel y negro silencio. Lógicamente hay otras motivaciones que me han impulsado a tomar esta decisión. La principal es el poder de nuevo sentir la aventura del mar de una forma intensa, real y cercana.

 

¿En qué va a consistir esta cuarta expedición? Dependerá de la financiación que consigamos como es lógico. Ya os iré contando tanto si tengo éxito como si fracaso. Tengo a mi favor que ya no soy el chico joven y bisoño de hace 22 años. Cuando comencé a preparar la primera expedición yo tenía 29 años y lo único que sabía era lo que me habían enseñado en los barcos y en la Escuela de Náutica: navegar. Todo lo demás lo fui aprendiendo a base de palos y desengaños. Pero no acabó  mal la cosa. Al final conseguí salirme con la mía (a pesar de los agoreros) y en un espacio de cuatro años viajé tres veces hasta el Bajo de la Media Luna. Aún recuerdo la primera vez que fuimos allí, la inmensa mancha pardo rojiza de la proa del Valbanera que se veía en la superficie del mar.

 

¿Cuándo vamos a ir? A medio plazo. En un tiempo no superior a los dos años. ¿Quién lo va a patrocinar? En eso estamos. Corren tiempos difíciles para encontrar financiación pero lo vamos a intentar.

 

Gracias a todos por estar ahí. Esta no es únicamente mi aventura. Es de todos los que estáis ahí tras las pantallas de los ordenadores, o leyendo las páginas de mis libros  y que al igual que yo creéis que recuperar la memoria de un vapor perdido y sus náufragos no es una locura. Desde aquí os prometo que voy a compartir con todos vosotros esta maravillosa aventura.  Cuento con vosotros.

 

Abrazos marineros.

 

 

 

Fernando José García Echegoyen

 

naufragios.es

 

 

 

VISITA EL ESPECIAL SOBRE EL VALBANERA  EN SEPTIEMBREEN NUESTRO PERFIL DE FACEBOOK

 

https://www.facebook.com/naufragiosechegoyen