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Ha sido casualidad. Los juicios por los dos naufragios que más alarma social han causado en los últimos 10 años han comenzado simultáneamente, uno en Italia y otro en España. El Prestige y el Costa Concordia. Al igual que hice en mi perfil de personal de FACEBOOK con el caso del Costa Concordia, vamos a ir comentando, intentando explicar los pormenores de ambos juicios tanto en mi perfil personal de FACEBOOK como en el de naufragios.es y en mi propia web naufragios.es.

Los comentaremos e intentaremos explicar las conclusiones de los peritos y cualquier otra circunstancia que sea de interés y que lógicamente llegue a nuestro conocimiento. Del Costa Concordia, quienes leísteis mis anteriores post sobre el tema ya conocéis mi opinión sobre el mismo; no estoy de acuerdo con la afirmación de que la evacuación del barco fuera un desastre y con respecto a la conducta del capitán y a las verdaderas causas de la varada, es necesario conocer el informe de los peritos y el contenido de los registradores automáticos de derrota (mal llamados cajas negras). Esperaremos a estos informes y los comentaremos y explicaremos de forma sencilla para que las personas no relacionadas con el sector marítimo puedan entenderlas. Prometo hacerlo de igual forma que desarrollo mi actividad profesional todos los días: siendo lo más objetivo posible.

He de admitir que en el caso del Prestige siento gran curiosidad. Seguí con gran interés (y bastante asco por los políticos que padecemos, unos y otros) toda aquella historia y quedé perplejo cuando Apostoles Mangouras , el capitán del Prestige, fue detenido y enviado a prisión. Es la primera vez en mi vida que veo que se detenga a alguien por hacer su trabajo. Porque al contrario que el capitán del Costa Concordia, Mangouras no abandonó su barco. Fue sacado del mismo bajo detención. E insisto: es la primera vez que veo a un juez arrogarse el derecho de ordenar la detención del capitán de un buque que se encuentra en grave peligro y que permanece a bordo del mismo. No lo entiendo.

Y mucho menos entiendo que en el banquillo se sienten el jefe de máquinas del barco y el primer oficial que si bien ambos son cargos ejecutivos a bordo, ambos están a las órdenes del capitán siendo la responsabilidad de lo que sucede del hombre que está al mando. Por favor, no penséis que es corporativismo por el hecho de que yo sea marino. En mi modesta opinión son cosas incomprensibles. De todas formas, insisto: hay que esperar a los informes periciales y que la justicia funcione tal y como todos esperamos. A pesar de que voy a intentar ser lo más objetivo posible, he de admitir que Apostoles Mangouras y la tripulación del Prestige tienen mi apoyo y mi simpatía tanto profesional como humana.